�Detengan a ese r�o!

El peor caso de delincuencia contumaz en Espa�a cuenta con el apoyo de las autoridades socialistas. El delincuente es el r�o Ebro, y su crimen verter al mar nada menos que doce billones de litros de valiosa agua potable todos los a�os. El Ebro lleva haciendo esto impunemente desde hace millares de a�os. Hasta que no lleg� al poder el gobierno popular, en 1996, nadie se hab�a atrevido a poner coto a sus desmanes.
Pero el plan hidrol�gico del PP, que pretend�a meter en cintura a la d�scola corriente de agua �desviando parte de sus aguas para vivificar las sedientas tierras levantinas� no pudo ser llevado a su fin por oscuras conspiraciones socialistas, sin duda en connivencia con la masoner�a, el ecologismo y otras organizaciones antiespa�olas.
El Ebro qued� libre para delinquir nuevamente (triste met�fora de la blanda actitud general de la progres�a ante los criminales) y el Levante volvi� a crujir de sed, sus campos agostados por la desidia criminal marxista.
Ante este aut�ntico golpe de estado hidrol�gico, �qu� opci�n le queda al ciudadano? S�lo una: la acci�n directa. No hagamos ning�n caso de las hip�critas campa�as gubernamentales de ahorro de agua. Abramos los grifos a chorro todo el d�a. Reguemos c�spedes y llenemos piscinas. Acabar�n por ceder, no lo duden. Tendr�n que devolvernos esos doce billones de litros de agua dulce a sus leg�timos propietarios, los espa�oles, disciplinando de paso a un r�o criminal. Entonces, y solo entonces, nos plantearemos cerrar el grifo mientras nos lavamos los dientes.
Ilustraci�n: el r�o Ebro vertiendo agua con sa�a al Mediterr�neo

